“No llamemos odio a la arritmia de lo cardio, todo tiene su timbre, todo tiene su nombre”. – Miguel Bosé
Amor y odio, odio y amor; ambos sentimientos intensos, dos caras de la misma moneda, que hacen palpitar fuertemente al corazón. Lo contrario es la indiferencia, ese estado de total desinterés cuando ya no se siente nada, cuando el corazón simplemente deja de latir por ti.
